Si tuviera un trozo de vida (y una newsletter).
Si por un instante el mundo se olvidara de que soy una marioneta de trapo más en cualquier feed y me regalara un espacio para expresarme, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
En esta newsletter, daría más valor a las cosas, no por lo que aparentan, sino por lo que significan. Dormiría poco, reflexionaría más, entendiendo que por cada minuto que perdemos en redes sociales, nos alejamos un poco más de la realidad y la veracidad.
Si tuviera la oportunidad de compartir mis ideas, vestiría con la sencillez de lo auténtico, me alejaría del ruido del mainstream, dejando al descubierto, no solo mi opinión, sino mi alma.
En esta newsletter, si tuviera un corazón, escribiría sobre la dificultad de encontrar un hueco en la sociedad de hoy en día, sobre la frustración de no ser tomado en consideración por mi juventud, sobre la lucha contra el sensacionalismo que nos bombardea a diario.
Pintaría con la crudeza de un documental la incertidumbre y la volatilidad a la que nos enfrentamos día a día, la falta de oportunidades, la ansiedad que nos genera el futuro desconocido y cambiante. Y una canción de protesta generada por una IA de origen chino sería la banda sonora de esta estampa.
Regaría con mis palabras las historias de jóvenes que luchan por sus sueños, para que su voz no se pierda entre el ruido.
En esta newsletter, no dejaría pasar una sola edición sin decir a otros jóvenes, como yo, que no están solos, que sus problemas son reales, que sus inquietudes son válidas. Que no sean víctimas del ansia y del incipiente y preocupante Brain Rotting a causa del scroll enfermizo.
A los que se sienten perdidos, les recordaría que la vida no es una carrera de velocidad, sino un viaje para descubrir quiénes somos. A los que luchan por un futuro mejor, les daría herramientas, con y sin IA, pero les dejaría que ellos mismos construyan su camino. Aunque deben saber que todo lo que tenga IA, aunque la tenga implementada con calzador, vende mejor.
Tantas cosas he aprendido de la gente… He aprendido que el mundo nos exige ser exitosos, pero no nos enseña a manejar el fracaso. He aprendido que las redes sociales nos muestran una realidad distorsionada, donde todos son felices y perfectos.
He aprendido que muchos jóvenes se rinden porque no encuentran un espacio donde ser escuchados. Son tantas (y a la vez tan pocas) las cosas que he podido aprender, y esta newsletter es mi intento de compartirlas, de generar debate, de construir juntos un espacio mejor, donde haya menos scroll y más creación y producción.
Porque cuando me siente a escribir estas líneas, estaré dando un trozo de mis pensamientos, con la esperanza de que mis palabras encuentren eco en otras bandejas de correo y feeds empobrecidos, infestados de FOMO, FOBO, FOMU y patologías similares.
Si has llegado hasta aquí…
Debes saber que:
- No voy a publicar chorradas ni nada que no te pueda aportar en tu día a día.
- No llenaré tu bandeja o tu feed de spam. Como máximo, una publicación a la semana.
- No trataré los mismos temas ni te hablaré de las herramientas que ya todo el mundo utiliza. Para eso ya están las marionetas de trapo. Aunque de hacerlo, se tratará con otro enfoque.
…pero:
- Sí te hablaré de temas de actualidad enfocado a diversos ámbitos, pero especialmente nos centraremos en el campo de la tecnología y el marketing de forma que pueda ayudarte a potenciar tus habilidades o adquirir nuevas.
- Sí te mostraré gran variedad de herramientas o metodologías que te puedan hacer la vida más fácil o, al menos, que te sirva para pasar un buen rato probando o para enviársela a tus compañeros para que vean que controlas.
- Sí tienes la opción de declinar mi propuesta in(decente) de suscribirte a mi newsletter, impidiéndome aparecer en tu bandeja de entrada (o de spam, si me paso de listo con el Subject) junto al resto de tus 1275735735 suscripciones y mails, de las cuales imagino que únicamente prestarás atención a aquellos con un asunto parecido a: “Tu pedido ya ha llegado”.
…y debes saber que:
El pseudopoema que he escrito basándome en una carta aparentemente escrita por el gran Gabriel García Márquez, fue en realidad escrito por un ventrílocuo mexicano llamado Johny Welch. Se trata de una de las primeras Fake News como tal, la cual todavía sigue presente en diversas redes sociales y medios. Eso sí, esta composición es, aun así, innegablemente brillante.
Incluso el propio Gabo, aún en vida, tuvo que declarar lo siguiente:
“Quiero decirles que estoy vivo y que lo único que me podría matar es que digan que yo escribí algo tan cursi”
No te creas todo lo que te digan o leas.
Tanto en el campo al que me dedico y a nivel general, no hay nada peor que los datos que no muestran la realidad y nos obligan a ir a ciegas.
Referencias:
Comunicado de Centro Gabo:
Post de Maldita, sitio web que se dedica a la detección de bulos y a desmentir información falsa:
https://maldita.es/malditobulo/20220823/padres-huerfanos-gabriel-garcia-marquez/